05 noviembre 2011

La ley electoral y el voto de castigo. Pensar para reaccionar.

Para empezar quiero reiterar algunos conceptos importantes de cara al próximo 20 de noviembre de 2011 en España.

Votar PP o Psoe, o alguno de los partidos “bisagra” que favorecen sus políticas con contrapartidas económicas y no ideológicas, supone elegir las mismas recetas económicas neoliberales que llevan desmontando poco a poco nuestro estado en las últimas décadas, las que realmente nos afectan en profunididad y a largo plazo pues influyen en cualquier otra esfera política. Las diferencias son puro marketing publicitario.

Votar en blanco se contabiliza en el total de votos emitidos, lo que implica dificultar la entrada de partidos pequeños en cada circunscripción. Esos votos recibidos por los pequeños partidos, si no alcanzan el mínimo, simplemente se pierden y los escaños en juego, simplemente se acaban otorgando a los partidos mayoritarios.

Votar nulo no se contabiliza para nada en el reparto de escaños, pero, al igual que ocurre con la abstención, retira votos válidos a partidos por lo que supone una posible representación perdida.

La abstención, por alta que sea, aún cuando fuera mayoría, no se tiene en cuenta nada más que para lamentos postelectorales. En cuanto el gobierno toma posesión se olvida de ello. Los políticos, además, suelen achacar la abstención a la falta de implicación del elector, por lo que incluso les suele servir para tachar a los abstencionistas de ciudadanos irresponsables aún cuando su acción (o inacción) haya estado bien meditada. Se meten en el mismo saco los que utilizan la abstención como crítica y los que simplemente prefieren quedarse viendo el fútbol, por lo que el mensaje crítico se obvia por completo. Uno se abstiene cabreado, pero el efecto es nulo.

Por contra, y dada la forma en que se asignan escaños en la ley electoral actual, los partidos más votados adquieren muchos más escaños gracias a la abstención. Mientras PP y Psoe mantienen una base de votantes fija, otros partidos pierden electores en forma de abstención por lo que el porcentaje final de votos de los dos grandes crece. Por ejemplo, en las pasadas municipales, una disminución de votos por parte del PP de Camps, acompañado de un mayor número de abstencionistas, provocó, oh! sorpresa, un aumento de escaños para un gobierno que se presentaba a la reelección con diez imputados en sus listas. Este es el verdadero efecto de la abstención, por más que las motivaciones sean buenas.

Es importante saber qué queremos, pero también saber qué estrategia es la mejor para conseguirlo.

Y es que, puede parecer que sabemos de todo sobre nuestro sistema electoral, pero a pesar de los muchos artículos y reportajes que podemos encontrar en cualquier sitio, aún andamos bastante perdidos en algo que nos afecta a todos. Y precisamente por afectarnos a todos estaremos perdidos en ello siempre y cuando no esté bien informada TODA la población, algo que muchos intereses creados parece querer evitar. De falsas creencias y convencimientos equivocados están las urnas llenas… o vacías.

En este país que se llama España desde hace apenas unos siglos, hay millones de personas implicadas y reactivas a lo que pasa en sus calles, plazas y congresos. Esta reactividad, muy pasional quizá por la cosa latina, se deja llevar muy a menudo por la ira y el cabreo, elementos éstos que para cualquier experto en la materia no son otra cosa que elementos motivadores pero muy alejados del objetivo final. Los españoles quieren un cambio, eso es un hecho, pero el enfado les lleva a confundir el desahogo inmediato con su objetivo real. De sentimientos así surge el llamado voto de castigo, aquel que se emite contra alguien y no a favor de una idea. Toda actitud encaminada a rechazar algo molesto en lugar de buscar aquello que de verdad puede interesarnos, es un paso atrás incluso aún cuando a veces acertemos. En política es difícil acertar votando a la contra por un motivo sencillo, la prensa está centrada en dos alternativas políticas opuestas en apariencia, pero iguales en el fondo, lo cual hace que ese voto irreflexivo, de cabreo, vaya a parar en su mayoría a la oferta complementaria de aquella que nos ha sacado de quicio. El resultado es obvio, seguimos cavando en el mismo hoyo en el que caímos cuatro años atrás.

El cabreo por tanto nos hace recaer en el error, pero claro, es mucho más cómodo. El ahorro cognitivo que supone dejarse llevar por la tendencia mayoritaria es en apariencia rentable si la alternativa supone tener que buscar en los medios menos visibles un programa político que pueda acercarse realmente a lo que podría hacernos ser mejores como sociedad. Solo tenemos a mano algunos medios muy influidos por el poder económico, y de ellos nos fiamos para aliviar nuestro enfado. Hoy día, herramientas como Internet, están solucionando en parte el problema, pero en el tiempo en que los poderes fácticos tarden en controlarlos como se hizo con radio, televisión o prensa escrita, el efecto liberador de los nuevos medios libres será parcial. De hecho la supuesta libertad de muchos medios se ha utilizado siempre como ejemplo de democracia, mientras la gran masa sigue hipnotizada por los mass media.

El pensamiento, la ideología, la reacción ante lo que no nos gusta no puede dejarse en manos de este ahorro de recursos mentales. Tenemos que poner toda nuestra capacidad reflexiva al servicio del objetivo final, la mejora de esta sociedad que lleva décadas dando pasos atrás en buena parte por nuestra tendencia a cavar para salir del agujero, a votar rojo o azul, Barça o Madrid, Pepsi o Coca… Toca pensar, hablar, probar, romper moldes. Toca dar un paso adelante en este momento histórico que vivimos en el que de verdad puede ser inevitable la remodelación de nuestra forma de vida. Si así lo hacemos, podremos ser nosotros mismos los diseñadores de ese futuro.


19 julio 2011

Recortes en educación en la Comunidad de Madrid - Por Yolanda Barreno

La situación que se está viviendo en la Comunidad de Madrid en materia de educación es sumamente preocupante. En el mes de julio, aprovechando que la mayoría de los docentes se encuentra fuera de la capital, que es difícil organizar medidas de presión en esta época, y con la premura de los plazos que se le dan a los equipos directivos para cuadrar sus plantillas de cara al inicio del curso, la administración madrileña se ha desmarcado con unas instrucciones de principio de curso que suponen unos salvajes recortes en el presupuesto de educación y unas consecuencias nefastas para la comunidad educativa, principalmente para los alumnos con mayores carencias académicas.

¿Cuáles son estos recortes?

Las citadas instrucciones establecen lo siguiente:

  1. Aumento del número de horas lectivas para todos los profesores, que pasan de 18 a 20, excepto los Jefes de Departamento, que pasan de 15 a 18.

Hasta este momento, tal y como establece la legislación vigente (LOE y ROC), los profesores impartían 18 horas de clase directa con alumnos, incluida una hora de tutoría.

El resto del horario, hasta completar las 37 horas y media semanales que forman la jornada laboral de un profesor, está formado por:
-          Una serie de horas complementarias, para realizar guardias, atención a la biblioteca, recibir a los padres, y coordinarse con el resto de los miembros del departamento y con el departamento de orientación.
-          Una serie de horas de obligada permanencia en el centro, que se destinan a la corrección de exámenes, preparación de actividades extraescolares, seguimiento del absentismo escolar, etc.
-          Horas para reuniones: claustros, comisiones de coordinación pedagógica, sesiones de evaluación…
-          Siete horas y media fuera del centro, que se destinan a la preparación de las clases, materiales de atención a la diversidad, y asistencia a cursos de formación (que son obligatorios para todos los profesores y deben ser gratuitos, tal y como se establece por ley).
Por lo tanto, el aumento de las horas lectivas supone un recorte de las destinadas a todas estas otras actividades complementarias necesarias para una correcta atención al alumnado y para un correcto funcionamiento de los centros educativos.

  1. Supresión de la hora de tutoría con alumnos.
  2. Eliminación de la compensación de horas lectivas que hasta ahora disfrutaban, el coordinador TIC, el responsable de Actividades Extraescolares o el Coordinador de la Biblioteca Escolar.
  3. Incremento de la ratio: hasta 30 alumnos por aula (en un espacio físico diseñado para no albergar a más de 25).

Estas medidas conllevan la drástica disminución, del cupo de profesores asignado para cada centro.


¿En qué se traducen estas medidas?

  1. Aulas masificadas que impiden prestar atención a los alumnos con mayores dificultades y hacen imposible trabajar competencias básicas recogidas en el currículo, como la expresión oral o las clases comunicativas en otros idiomas.
  2. Desaparición de los apoyos, desdobles, laboratorios y programas como la compensatoria o las aulas de enlace: no hay profesores para llevar a cabo estas medidas.

Paradójicamente, una empresa privada (la Fundación Empieza por Educar, que recibe subvenciones por parte de la Comunidad de Madrid) está ofreciendo en los institutos un programa educativo para suplir estas carencias. Esta fundación contrata a su propio personal, saltándose el sistema de acceso a la función pública docente (no se les exige máster, ni oposición), y ofrece, entre otras cosas, dar clases de apoyo en centros públicos, en horario lectivo, a jornada completa, con grupos de un máximo de 10 alumnos.
  1. Contar con menos profesores implica también que se haya dado carta blanca al tema de las afines: es decir, que para cuadrar horarios, un profesor podrá dar clases de cualquier materia el año que viene: uno de lengua dando física, o uno de música dando inglés.
Se da la circunstancia de que en algunos institutos públicos de Madrid se ha contratado auxiliares de conversación nativos, y que el próximo curso van a impartir también clases de biología o de ciencias naturales, SIN SER ESPECIALISTAS EN LA MATERIA. Una de las consecuencias del proyecto bilingüe, estrella de la apuesta educativa madrileña.
  1. Eliminación del segundo orientador en los centros que lo tienen.
  2. Imposibilidad de desarrollar otras actividades con alumnos: viajes de estudios, intercambios de idiomas, campeonatos escolares, salidas extraescolares, consecuencia directa de la falta de horas que los profesores encargados de las mismas tenían hasta ahora para prepararlas.
  3. La biblioteca del centro permanecerá cerrada para el alumnado, puesto que no hay profesores que puedan atenderla.

A todos estos recortes, hay que unir otras medidas que ya se vienen aplicando desde el 2010:

  1. No se cubren bajas inferiores a tres semanas: los alumnos se quedan sin profesor y es imposible llegar a dar la totalidad del temario.
  2. Disminución drástica de los programas de formación continua del profesorado, al eliminarse los antiguos Centros de Profesores (CAP). No olvidemos que la formación continua es obligatoria para los docentes (lo establece la LOE) y que ha de ser gratuita.
  3. Disminución de la cuantía de las becas y de las rutas de transporte escolar.
  4. Cierre de centros de adultos y supresión de bachilleratos nocturnos y vespertinos.
  5. Despido de los profesores interinos a 30 de junio: esto supone que los alumnos que deben examinarse en septiembre se quedan sin su profesor, que es quien los conoce y sabe su evolución a lo largo del año, y serán calificados por otros compañeros, incrementando también la carga de trabajo de estos. Esta medida se justifica por la administración como una medida de ahorro económico, ya que estos profesores no cobrarán las nóminas de los meses de verano.

Paradójicamente, todos estos recortes, justificados por la administración en la idea de que “no hay un duro”, contrastan con datos como estos:

  • Inversión de 1’8 millones de euros en la campaña publicitaria “Respeta a tus profesores”.
  • Mientras que para impartir una asignatura optativa es necesario que haya al menos 15 alumnos matriculados en ella, salvo algunas excepciones como el Latín y el Griego, basta con que haya un solo alumno que desee cursar Religión para que tenga un profesor, pagado con fondos públicos y que no tiene que enfrentarse a un proceso de oposición.
  • Aumento de los conciertos educativos: destinándose fondos públicos para subvencionar empresas privadas. Otro caso claro de competencia desleal. Esto se ha hecho: Ampliando el número de plazas en estos centros y ofreciendo terrenos públicos para instalarlos. En palabras de la propia consejera de educación, Lucía Fígar:

Intervención de Lucía Fígar en el “meeting de Rímini”, de Comunión y Liberación (agosto-2010)
En primer lugar, hemos elegido mejorar el panorama de la educación en centros de gestión privada con fondos públicos, ampliar la oferta de plazas en las estructuras de este tipo dentro de la Comunidad de Madrid. Estos centros están sostenidos con el dinero público, con fondos de los gobiernos regionales, pero tienen gestión privada y por tanto tienen titularidad privada y son gestionados de modo privado. Nosotros hemos aumentado las plazas escolares ofreciendo estas plazas a centros que funcionaban como centros privados al 100%, en los que los padres tenían que afrontar el 100% de los gastos; hemos acogido también a nuevos centros que tenían algunas dificultades dentro del programa de centros concertados y desde hace 7 años hemos ofrecido ámbitos públicos, regionales o de ayuntamiento, lugares públicos para que cooperativas, centros religiosos,… puedan llevar adelante sus propios proyectos educativos con la ayuda y el soporte de los fondos públicos.
El problema también del lugar, del terreno, es un problema grave en España. Era un gran problema y nosotros hemos ofrecido estos lugares gratuitamente a organizaciones religiosas, cooperativas y otras estructuras para que crearan centros sostenidos con fondos públicos pero con gestión privada. Esto indica que en los últimos 6 años hemos abierto 79 centros nuevos de este tipo en la Comunidad de Madrid y hoy en día la proporción entre escuela pública, concertada y privada es esta: la escuela pública representa el 52% en nuestra región, la Comunidad de Madrid, la escuela concertada el 33% y la escuela al 100% completamente privada cerca del 15%.
Dentro de estos centros, entre comillas, “concertados”, más de 2/3 ofrecen educación católica.

Puede verse su intervención en este enlace:

Otros despropósitos:

  • Una profesora ha sido sancionada por defender la escuela pública, en la que trabaja, al llevar una camiseta con el lema “Escuela pública para todos y todas”. Es como si un trabajador de Coca cola fuera sancionado por llevar una camiseta con el logo de su empresa.
  • Se habilitan los centros públicos como albergues para recibir a los peregrinos que llegarán a Madrid con motivo de la visita del Papa en agosto, obligando al personal de los centros a trabajar durante ese mes, incumpliendo el preaviso legal: la noticia se comunicó a los centros a mediados del mes de junio (con los turnos de vacaciones ya establecidos). Es importante señalar que:
o  Los gastos de agua, luz, limpieza, etc. Corren a cargo del instituto.
o  No se va a percibir ningún dinero por convertir los institutos en albergues.
o Los peregrinos, sin embargo, sí pagan por este servicio: los precios oscilan entre los 52 (para viajeros de países desfavorecidos) y los 151 euros (hasta 210 si se incluyen las comidas). Las reservas se hacen a través de la agencia de viajes de El Corte Inglés. A estos precios hay que añadir 10 euros más, en concepto de donativo “voluntario” al Fondo de Solidaridad (ver en la web http://www.madrid11.com/es/inscribete).


16 junio 2011

Métodos arcaicos para tratar de apagar un cambio inevitable.

A pocas horas de la segunda gran manifestación del llamado movimiento del 15 de mayo, de nuestra primavera española, nos encontramos en un momento clave para todo proceso de cambio que se precie: se va poniendo en marcha la maquinaria de aquellos que quieren dejar el patio como está. El propio beneficio bloquea todo interés por favorecer la evolución de las sociedades, el fin de la historia lo llamaron algunos. Y por eso el entramado conservador, el stablishment monopolístico de la democracia de saldo pone a sus cerebros a trabajar, aunque algunos parece que tiren de manuales algo trasnochados. 

El llamado 15M parece sustentarse en algo tan potente como es la indignación real y con motivos suficientes para no caer en las trampas de toda la vida, los indignados también se saben los manuales de manipulación de masas, algunos han estado hartos de vivir en sus carnes durante décadas los mismos engaños, asumiendo con impotencia que siempre gana el que tiene armas, dinero y, sobre todo, los medios de comunicación. Pero hoy en un mundo 2.0 las cosas están cambiando.

Todos sabemos, si nos hemos interesado alguna vez por ello, que la policía utiliza métodos de manual para reventar manifestaciones generando altercados en el momento elegido para intervenir y después ir con el cuento a los periódicos. Lo hemos vivido muchas veces, y todos lo sabíamos, pero el titular del día siguiente era más eficaz que cualquier convencimiento. Hoy ha quedado todo grabado sin depender de terceros.

Todos sabemos que en ocasiones los políticos utilizan cortinas de humo para desacreditar a los que se oponen a ellos y ya de paso evitar que se hable de lo verdaderamente importante. Lo hemos vivido muchas veces, pero, se preguntaban pocos días después los ciudadanos de bien tras escuchar las noticias, ¿cómo va a suceder algo así en democracia? No es posible. Hoy medio país se quita los grilletes del pensamiento y habla de ello sin miedo y sin desidia en cientos de foros de internet.

Fuera de manipulaciones, policías que promueven la violencia para desacreditar un movimiento pacífico, manifestantes con pocas luces y deplorables maneras de dar rienda suelta a su ira, medios de comunicación que exigen pruebas fidedignas para criticar a políticos o policías pero que no necesitan nada para generalizar la violencia a miles de indignados, más allá de la visión cerrada de defensores de la poltrona que siguen intentando ver y decidir por el mundo tal y como ocurría hace décadas; los políticos siguen asumiendo que pueden olvidar a los votantes a un lado después de recibir su apoyo, para iniciar medidas que no aparecían en sus mítines o en sus programas electorales, y además cargarles a ellos con la responsabilidad de apaciguar los ánimos. Más motivos para tomar las calles pacífica y democráticamente el próximo domingo. 

27 mayo 2011

El éxito de la resistencia pasiva

Hoy viernes he amanecido con las noticias que llegaban de Barcelona y Lleida. Con la supuesta excusa de limpiar las plazas donde se asienta el movimiento 15M, los servicios públicos han entrado en las acampadas sin evitar el uso de la fuerza para secuestrar y maltratar los materiales de los que disponen los concentrados. En las imágenes de televisión, que no mienten como algunos representantes políticos, hemos visto cargas policiales sobre gente sentada con las manos arriba, lanzamiento de pelotas de goma, policías con sus números identificativos cubiertos por las protecciones, personal de limpieza lanzando ordenadores a los camiones como si fuesen cartones, heridos, gritos y mucho miedo. La respuesta ha sido clara, salvo algunos lanzamientos de peligrosísimas armas de destrucción masiva como botellas de agua (cosa que sobraba sin duda), hemos visto gente practicando la resistencia pasiva y miles de ciudadanos críticos y libres acudiendo a apoyar una lucha limpia y justa que viene sucediendo en España desde el 15M. Esta reacción y esta actitud suponen una rotunda victoria para un movimiento que pretende enseñar a sus gobernantes a practicar la verdadera democracia.

Es curioso como coinciden estos actos, y otras preocupantes declaraciones de políticos y empresarios sobre las acampadas, con el fin de la campaña electoral. Los que se preguntaban capciosamente el porqué de elegir la campaña para actuar, ahora deberían verlo claro, es el único momento en que los políticos quizá actúen con mas cercanía a la actitud democrática, ya que se juegan los puestos en las urnas. Está aún más clara la necesidad que existe de dotar a nuestro país de un sistema en el que la democracia sea diaria.

Las caretas caen y se empieza a ver cómo en Madrid los políticos presionan para defender la supuesta libertad de comercio en la zona de Sol antes de hacerlo para defender la libertad de expresión. 

El día de hoy ha supuesto otro cimiento claro de este cambio que surge en las plazas de este país, y que los políticos siguen empeñados en ignorar o acallar. 

Queda clara la importancia del pacifismo, de la resistencia pasiva, en esta acción ciudadana que tras el día de hoy seguirá creciendo gracias a este hecho. Vivimos tiempos de paz y humanidad, vivimos tiempos en los que los poderosos tienen el monopolio de la violencia y ante eso no podemos competir. Nuestras armas son las del pensamiento y la acción pacífica, lo único que ha funcionado en 30 años de democracia de saldo. 

Insisto en repetir nuestras funciones como ciudadanos responsables iniciadores de un cambio real en la sociedad moderna. Necesitamos movilizar a la gente, en pensamiento y debate, y necesitamos presionar pacíficamente y con insistencia a los que tienen que decidir. Somos responsables de los que nos gobiernan y vamos a ejercer esta función con la voz y la palabra. Seguimos adelante.

Eduardo Moreno Navarro

Os dejo un enlace al programa que realizamos en El Abrazo del Oso sobre resistencia pasiva el pasado 9 de mayo de 2011:  http://www.ivoox.com/pacifismo-gandhi-otras-formas-de-audios-mp3_rf_645461_1.html

26 mayo 2011

15M: Dos funciones y un objetivo: la democracia.

El debate a estas alturas, doce días después de las primeras manifestaciones del 15M, parece centrarse en el futuro, en lo que va a hacer la gente movilizada con toda la energía acumulada hasta hoy. Existe un debate contínuo, tanto en asambleas como fuera de ellas, sobre lo que debe hacerse, si defender unos mínimos ante el riesgo de presentar un programa electoral completo, o no conformarse con ello y tocar con profundidad las políticas a realizar generando un debate amplio sobre cada línea política en la que nos sentimos indignados. Sea como fuere no me parecen ideas incompatibles.

De hecho a día de hoy el mayo español ya ha conseguido algo claro y evidente: actuar. Parecía lo más difícil y lo era. La realidad social en estas últimas décadas se había degenerado tanto que 20 años de decretazos, recortes, subidas de precios, hipotecas abusivas, sueldos ridículos, contratos basura, desmantelación del estado o privatizaciones de empresas básicas... sólo habían generado pesismismo y más corrupción para intentar aquello del sálvese quien pueda. Ante eso cualquiera cae en el pensamiento de que no se puede hacer nada, y en esas andábamos muchos hace doce días. Hoy ya no. 

El mensaje está claro, no estamos dormidos, y esa revolución de las conciencias, ya es mucho más de lo que cabría esperar en décadas. Y repito, han pasado doce días.

Pero volvamos a las funciones asumidas por este movimiento. La crítica se centra en que los sistemas asamblearios se pierden en debates parciales, logran sacar adelante ideas políticas concretas que en ocasiones responden por su concrección a una determinada ideología. Esta tendencia provoca el lógico desánimo de aquellos que van observando cómo están menos representados ante ideas concretas, que ante ideas generales compartidas por cualquiera que crea en una democracia real. 

Ante todo esto pretendo, como decía antes, ser conciliador observando que no son ideas incompatibles, pero sí que deberían ocupar su espacio diferenciado. Desde mi humilde punto de vista, el movimiento 15M tiene dos funciones claras en las que ya se ha avanzado y en las que se debería seguir avanzando sin mezclar. 

1. Función movilizadora. No hay mayor revolución que la de las conciencias. Debatir en las plazas de los pueblos sobre política es lo más sano y democrático que nos ha regalado esta movilización. Hablar, debatir, comparar ideologías, informarse, estar al tanto de nuestra realidad política, provoca que la gente despierte un espíritu crítico que ya ataca a la base del sistema degenerado en el que estamos hoy. 

Esta función conecta el movimiento 15M con la gente, sirviendo entonces como vehículo para que fluyan los pensamientos sean cuales sean.

2. Función de presión. Es la exigencia que hay que trasladar a las instituciones y a los partidos políticos para que tomen las decisiones adecuadas para representar realmente y de forma limpia, al pueblo soberano. El movimiento 15M, como parte de la sociedad civil, debe asumir su función de elemento activo para la política, pero sin tomar decisiones que competen a las instituciones creadas para ello. Debe exigirles democracia, no concretar cómo hacerlo. Una vez que estas instituciones respondan a esta exigencia, la sociedd civil deberá decidir si es suficiente o no y actuar en consecuencia. 

Esta función conecta el movimiento 15M con las instituciones, completando su acción como vehículo entre las dos áreas. 

Como cabe deducir, ambas funciones se retroalimentan y se necesitan, pero no deben mezclarse. La mezcla puede provocar:

- que la presión se convierta en un movimiento anticuado basado en ideologías, y como ya quedó claro en otro artículo, esta revolución no tiene precedentes en muchas de sus características. Está muy por encima de ideologías, símbolos o banderas concretas, que después cada uno puede seguir defendiendo democráticamente. 

- que la gente se desanime al ver cómo las asambleas se convierten en algo vinculante para la acción. Toda idea es válida, y el debate debería incluirlas todas, no desecharlas mediante votación.

- que el movimiento 15M se convierta en lo que no es, o incluso en lo que critica, una especie de partido político o sindicato que solamente represente a una parte de la sociedad.

Repito, debatamos ideologías sin tomar decisiones, escuchando a todos. Después, actúemos por aquello que de verdad incluye a todos y cada uno de los españoles, una democracia real, limpia, actual y con garantías.

21 mayo 2011

Toda una vida esperando esto

Decenas de miles de voces anónimas, individuales, humanas, se han unido estos días a un fenómeno que llenará nuestros libros de historia. Esa historia que parece que siempre hacen otros, se revela hoy nuestra, resulta que en los trazos que va escribiendo se encuentran esas voces que son las nuestras. Entre esas voces anoche escuché una que venía desde la hermosa Murcia y se resumía en una frase, toda una vida esperando esto.

Hoy, en plena era de la revolución de internet, esa revolución que por fin se hace cargo de su nombre, aquellos que ya pretendían dar por cerrada la historia después de haberse dado de cabezazos con ella durante décadas se llevan la grata sorpresa de que quizá su esencia sigue latente. A punto de tirar la toalla, nuestros padres y abuelos ven estos días que sus sueños de un mundo mejor no estaban realmente tan ahogados entre la molicie de una sociedad muerta y enterrada. 

Toda una vida esperando esto, todo un camino que se ha revelado tan imprevisible como imparable. Algunos pensaron que existía un camino de regreso, una vía de retroceso en la que han invertido las tres últimas décadas con denuedo para minar con pan y circo los logros de un mundo que se batió en sangre por la libertad. Algunos pensaban que realmente podía existir un fin de la historia. Tres décadas en las que los tahures de la democracia de saldo llegaron a pensar que ni siquera hacía falta seguir ocultando sus excesos y sus ambiciones. 

Es por tanto de justicia ofrecerles a nuestros padres, y con su ayuda, porque en su lucha nos basamos, toda esta demostración de vida. Todo este ejercicio de responsabilidad civil por un futuro más limpio que el que nos ofrecen los corruptos de conciencia que hoy nos gobiernan. Es por tanto de justicia desembarazarnos del pesimismo, llevarlo si acaso a nuestro lado o en un bolsillo para que simplemente no moleste, y atrevernos a seguir aferrando con fuerza la pluma de la historia que hoy por fin, y que sirva de precedente, no está en manos de la mentira. 

Toda una vida esperando esto, toda una vida esperando a que nuestras mentes, inicio de toda revolución, sean capaces de decidir si hundirse en el pesimismo y la desgana, o alzarse con energía por las cosas que de verdad importan, nuestro futuro, nuestra historia, nuestra existencia en justicia y libertad verdaderas. Toda una vida esperando a que vuelva a latir la esencia de un ser humano capaz de todo. 

Hoy la emoción, os lo aseguro, late en muchos de nuestros abuelos y padres. El orgullo por saber que su huella no se perdió como parecía, les hace renacer. Hoy sé que muchos de ellos han recuperado algo que tres décadas de conformismo parecían haber cercenado sin remedio. No es así. La historia continúa mañana. Se lo debemos.

Eduardo Moreno

20 mayo 2011

15M: un vehículo entre la gente y la política

Y la revolución sigue adelante, pero cada vez debería tener más claros sus objetivos. Muchos representantes de los movimientos del 15M ya están recopilando a raíz de asambleas abiertas aquellos aspectos en los que hay consenso, y éstos se van definiendo. La gente, movilizada por fin en las calles y plazas de este país, pretende posicionarse como vehículo de comunicación entre el verdadero objetivo del pueblo por una democracia real y sin trampas, y los políticos que han de asegurarse de que esto ocurra.

Y para esto las ideologías deberíamos dejárselas a los partidos, pero eso sí, a unos partidos que de verdad se atengan a unas reglas del juego limpias y sin laberintos legales. Si los movimientos del mayo español consiguen que se garantice:

1. Una ley electoral justa, proporcional a las diferentes formas de pensar del pueblo, donde todo voto valga lo mismo.

2. Una legislación para los partidos políticos donde éstos realmente reflejen los intereses de sus afiliados y simpatizantes y no los de un aparato mediatizado, y donde sea imposible ejercer la política en casos de corrupción. Acompañando esto de una verdadera separación de los poderes para garantizar la independencia judicial.

3. La puesta en marcha de medidas urgentes para detener las presiones de organismos no democráticos en la política española aprovechando la conyuntura de crisis, y para asegurar que se defienden los derechos constitucionales básicos atacados por las supuestas necesidades macroeconómicas. Y aquí los partidos tendrían que debatir sobre la dación en pago de los pisos hipotecados, las tasas a las grandes fortunas y a los mercados financieros o a las empresas con beneficios que aún así despiden a sus trabajadores, la reforma laboral para asegurar contratos dignos, la no privatización de recursos públicos básicos, o la protección urgente a las víctimas de la crisis.

Y tienen que debatir y actuar desde el 23M, ni un día más tarde porque esto es urgente para cada uno de estos puntos.

Si se garantizan estas tres líneas de acción, repito, se logrará garantizar la puesta en marcha de una democracia más real, con una representación que de verdad refleje la realidad social de este país en las instituciones, que elimine las trampas y los intereses personales o parciales dentro de los partidos, y que asegure que las decisiones tomadas por los gobiernos sean en favor de los ciudadanos y no de organizaciones no democráticas de carácter financiero.

Con estas cuestiones aseguradas mediante leyes para no tener que creernos simplemente la buena fé de los políticos, la democracia está garantizada y se podrá confiar en nuestra democracia parlamentaria. Y que nuestro país sea realmente como marcan las democracias, cosa del pueblo.

Y hago un último apunte a petición de un buen amigo. La internacionalización del movimiento del 15M está siendo una de las más emocionantes reacciones de estas últimas horas. El fenómeno se extiende y no sólo por parte de los españoles por el mundo, muchos obligados a salir por la falta de expectativas nacional. También son muchos los indignados extranjeros, fuera y dentro de España, quienes hacen suyo el sentimiento de este mayo español. Otra meta a alcanzar por los indignados y por los gobiernos conformados bajo una democracia real sería hacer llegar esta idea a todo el mundo. La globalización, lejos de los cantos de sirena de los liberales, es un grave problema para hacer posible una democracia en España que supere las presiones de un mercado financiero que ha logrado existir al margen de las decisiones soberanas de los países. El cambio tiene que ser internacional para que de verdad pueda sostenerse y sobrevivir. El primer paso, eso sí, está en nuestras plazas.